
Caída del muro de Berlín, desenlace de la Guerra Fría y fin del comunismo. Todo el mundo recuerda el 9 de noviembre de 1989, sobre todo Henry Mintzberg, uno de los grandes especialistas del management que durante aquella época ya sospechaba cuál sería la consecuencia más negativa del triunfo del capitalismo: el desequilibrio social en la sociedad contemporánea. Después de dos décadas, el escritor reafirma su tesis con un nuevo libro en el que cuenta cómo, en poco tiempo, hemos pasado de convivir en una sociedad de mercado a hacerlo en una sociedad de corporaciones que prioriza los intereses de las empresas por encima de los intereses de las personas. Eso sí, Mintzberg plantea la raíz del problema, pero también una solución. Para él la alternativa consistiría en «dar paso a una revolución social radical donde los gobiernos recibieran mensajes más claros de los ciudadanos y las grandes corporaciones abandonaran la ciega justificación de su existencia, basada únicamente en el ánimo de lucro de los accionistas.»
¿Quién tiene la última palabra?
A pesar de que a menudo nos hagan creer que hay dos sectores, el público y el privado, Mintzberg pide un mayor protagonismo del sector plural, formado por la sociedad civil en su conjunto. El autor apuesta porque este sector tenga la última palabra y tome las riendas de los movimientos y de las iniciativas sociales de una vez por todas, para acabar con la política de péndulo entre izquierdas y derechas, la garra invisible de los lobbies y la explotación de los recursos mundiales.

Considerado uno de los 10 mejores académicos de la historia del management y un referente mundial en temas de dirección de empresas, Henry Mintzberg (Montreal, Canadá, 1939) no le gustan ni George W. Bush ni el enorme poder que ejercen las grandes corporaciones sobre los ciudadanos. Tampoco es un gran seguidor de prestigiosas escuelas de negocios de la talla de Harvard o Wharton, ni de los MBAs, a los que dedicó un libro entero en 2005, Managers not MBAs, porque para él la única forma de aprender a gestionar una empresa es practicando. A pesar de su rebeldía y sentido crítico, Mintzberg es un apasionado del compromiso social, aquel que persigue un objetivo muy claro: hacer más digna la vida de todas las personas.
Páginas: 192
ISBN: 978-84-943742-2-7
Editorial: Libros de Cabecera