Bajo el título Mantener la recuperación en marcha, la OCDE ha actualizado, en septiembre de 2021, sus previsiones de evolución económica global que resume la tabla adjunta.
JUAN TUGORES QUES. Catedrático de Economía de la UB.
Este organismo destaca, en positivo, cómo la recuperación a escala global continúa, con una tasa de crecimiento prevista para 2021 del 5,5%. Pero asimismo insiste en la necesidad de cautela, que se traduce en una cierta ralentización del impulso (con una revisión a la baja en una décima de esa cifra de dinamismo global respecto a la previsión efectuada en primavera) y con riesgos a tener en cuenta, desde los sanitarios –como nuevas variantes de virus o la todavía limitada extensión de las vacunas a países menos desarrollados– hasta los más económicos, entre ellos la persistencia de “cuellos de botella” en algunos importantes suministros globales y unos efectos sobre la inflación que, tal vez, no sean tan transitorios como inicialmente se esperaba.
Además, la OCDE insiste en dos aspectos ya habituales en este tipo de previsiones: las incertidumbres que las rodean, como algunos acontecimientos geopolíticos y problemas en el sistema financiero-inmobiliario chino nos vienen a recordar, y las asimetrías entre países. Aunque, en general, de la tabla adjunta parece desprenderse una cierta correlación que muestra cómo los países más negativamente afectados en 2020 –entre ellos, España– tienden, en promedio, a presentar mejoras estimaciones para 2021, se insiste en que el timing necesario para volver a los valores prepandemia de finales de 2019 sigue siendo bastante heterogéneo entre los diferentes países y áreas. Asimismo, teniendo en cuenta que para algunos países como Estados Unidos, Rusia y Reino Unido se han revisado a la baja las perspectivas para este 2021, se acentúa la necesidad de cautela en las perspectivas para este final de año…y el próximo.