El siglo XXI nos plantea el reto de fomentar y desarrollar una educación superior que incluya la máxima conexión con la realidad del mercado laboral. Deberá ser una formación global y continua que incluya conocimientos y habilidades. Concretamente, las habilidades digitales adquieren un peso relevante.
Dra. Casilda Güell Ampuero. Decana de OBS Business School (Grupo Planeta Formación y Universidades).
Formación para el empleo. Las propuestas educativas deben tener el foco puesto en la empleabilidad para dar respuesta a las necesidades del tejido social y económico. Además, es importante ofrecer el enfoque práctico a través de acuerdos y colaboraciones con empresas.
Formación global. La empresa tiene que atender a las necesidades crecientes de los usuarios en un mundo globalizado y multicultural abordando proyectos de carácter interdisciplinar. Se debe ofrecer una perspectiva global del negocio y capacidad de comunicarse y entenderse con personal de diversas disciplinas y dominios y de diferentes partes del mundo. Las lenguas y la capacidad de trabajo en entornos multiculturales son esenciales.
Formación continua. La formación continua se consolida, ya que las organizaciones deben adaptarse continuamente a entornos sociales económicos en constante cambio y deben formar a los profesionales para actualizarlos en cada momento.
Las metodologías educativas deben ser flexibles e innovadoras (modalidades online, presencial y blended) y centrarse en el estudiante y el acompañamiento del alumnado en la totalidad de su proyecto formativo.
Formación en habilidades. La empresa requiere un nuevo tipo de profesional que combine habilidades transversales con conocimientos específicos. Algunas de las habilidades transversales que se requieren son los siguientes: trabajo en equipo, comunicación, liderazgo, flexibilidad, perspectiva, redes, pensamiento crítico, comprensión global, gestión de proyectos, capacidad de síntesis, abstracción o espíritu crítico.
Formación en habilidades digitales. La reciente pandemia mundial ha forzado a una digitalización acelerada. El cambio de paradigma educativo se ha acelerado y tiene como herramientas a las habilidades digitales. Por tanto, las metodologías de enseñanza-aprendizaje incluyen las habilidades digitales que deben mejorar los procesos formativos.