CASILDA GÜELL. Decana OBS Bussines School.
. Sistema de pensiones basado en el reparto. El sistema público de pensiones contributivas se basa en las aportaciones que realizan todos los trabajadores en activo a una “caja única” de la que sale el pago de las pensiones. Existe una dependencia excesiva de las cotizaciones que realizan los trabajadores en activo.
. Más pensionistas que contribuyentes. En la actualidad, con un descenso de la población activa y en consecuencia con una menor cantidad de contribuciones, el propio sistema no es capaz de pagar a los más de nueve millones de pensionistas que hay en España. Según datos del gobierno español, hay una ratio de 2,38 cotizantes por cada pensionista, por lo que se necesitan más de dos trabajadores en activo para pagar una pensión. Esta situación obliga a incluir este gasto extra en los Presupuestos Generales del Estado, una partida que ya supone un tercio del gasto público total.
. Trabajar más y durante más años. La UE cuenta con una población cada vez más envejecida. Además, España es uno de los países con la mayor esperanza de vida (83,3 años en 2021) y con una de las tasas más bajas de natalidad de la UE. Asegurar el actual sistema de pensiones pasa por alargar la edad de jubilación (en 2027 será a los 67 años), aumentar el tiempo cotizado y modificar el cálculo de las pensiones.
. Tasa de paro e inflación elevadas. España tiene una tasa de paro del 12,6%, de las más altas de la UE, lo que, sumado a la elevada inflación, dificulta aún más la propia subsistencia del sistema de jubilación. Se prevé que las pensiones contributivas en España subirán un 8,5% el próximo año.
. El tesón y el poder transformador de la maternidad. Al contrario de lo que se piensa, la maternidad da una fuerza absoluta para luchar por el propio bebé, una fuerza que, aplicada al mundo laboral, es espectacular si la ponemos en un entorno adecuado. Además, el sentido del cuidado aplicado a los equipos es un elemento de transformación de las empresas. Las madres tienen visión a largo plazo, proyectan el futuro de sus hijos y luchan por conseguirlo. Y saben aplicar esa misma visión a la empresa.
. El sistema de pensiones se adapta. Han sido muchos los cambios legislativos que ha sufrido el sistema de pensiones a lo largo de los años y, de momento, los principios de solidaridad intergeneracional y solidaridad interregional con los que se creó se cumplen. En este sentido, aparte de ser un sistema de “caja única”, también implica que no existen diferencias entre pensionistas y contribuyentes según la comunidad autónoma en la que residen.
. Aprender de otros sistemas de pensiones más flexibles. Se podrían introducir algunas variantes como, por ejemplo, el modelo anglosajón en el que cada trabajador cotiza para su propia jubilación. De esta forma, el trabajador es conocedor de qué pensión tendrá y tiene la posibilidad de modificar las aportaciones que hace a lo largo de su vida laboral.
. Valorar el talento senior. Al alargarse la edad de jubilación, las empresas tendrán cada vez más trabajadores seniors en plantilla. Esto contribuirá a revalorizar estos perfiles con más años de experiencia, puesto que el propio mercado laboral contará con más personas de edad más avanzada.
. Más previsión del futuro. Puede concebirse la jubilación como una etapa de la vida planificada con antelación. De esta forma, el ahorro individual supondrá cada vez más un porcentaje más elevado en el total de la pensión percibida. Ahorrar de joven y durante diferentes décadas para disfrutar en un futuro implica también un cambio cultural y de mentalidad en España, un país que se sostiene principalmente sobre las pensiones como medio de subsistencia.
. Apuesta por cambios estructurales. La reforma del sistema de pensiones puede ir de la mano de una reforma del mercado laboral, con políticas activas de empleo y también una incentivación de las políticas de natalidad para que el actual sistema de pensiones sea sostenible en un futuro.