Julian King (Sutton Coldfield, 1964) es el comisario de Unión de la Seguridad. Su principal tarea es coordinar y dar más visibilidad a la lucha antiterrorista tras los numerosos atentados que ha sufrido la UE recientemente. Será el último británico que ocupe una cartera en la Comisión Europea, ya que el Reino Unido dejará el club dentro de dos años. Diplomático de profesión y eurófilo por convicción, estudió en las prestigiosas universidades de Oxford y École Nationale d’Administration (París).
Texto: Esther Herrera. Bruselas
Fotos: Comisión Europea
¿Por qué considera que es necesario tener una verdadera Unión de la Seguridad?
Porque juntos somos mucho más fuertes. Las amenazas a las que nos enfrentamos llegan de formas muy diferentes, pero compartimos un mismo análisis y los mismos valores. Aquellos que nos quieren causar un daño -y aquí incluyo a terroristas, organizaciones criminales y, en algunos casos, actores estatales y no estatales que buscan socavar nuestras democracias- no entienden de fronteras. Es más, buscan beneficiarse y aprovecharse de sus vulnerabilidades. Por esta razón, el presidente Juncker creó una cartera específica en esta área. Es un honor para mí ser el primero que se hace cargo de ella.
Pronto hará un año que tomó posesión del cargo. Un año muy difícil, porque varios países de la UE han sufrido ataques terroristas. ¿Le preocupa que muchos ciudadanos perciban que no se pueden sentir seguros en ninguna parte?
Parte de mi trabajo, y del de mis compañeros en la Comisión, es proteger adecuadamente a los ciudadanos para que puedan vivir sus vidas en paz, con estabilidad y seguridad. Sin embargo, es verdad que la seguridad y, en particular, la amenaza del terrorismo, es una de sus principales preocupaciones. Con todo, confío en que después de dos años y medio en los que hemos sufrido ataques terroristas, estemos empezando a progresar para sentir una mayor seguridad. Estamos trabajando duramente para acorralar a los terroristas y evitar que puedan operar, por ejemplo, prohibiendo que puedan tener acceso a sus cuentas, vigilando su movilidad o impidiendo que obtengan armas.
«Aprendemos de cada ataque para que el éxito que haya podido tener un terrorista en el pasado sea un atentado frustrado en el futuro.»
Después de los ataques de París del 13 de noviembre de 2015 se demostró que los servicios de inteligencia no cooperaban suficientemente. ¿Han mejorado desde entonces?
Ahora, los servicios de seguridad e inteligencia cooperan e intercambian información cada día. Están constantemente trabajando cómo mejorar, porque compartir información de forma adecuada es clave para luchar contra el terrorismo. Por ello es necesario que, primero, todos los estados miembros hagan el máximo uso de los sistemas de información que la UE ha puesto a su disposición. Hemos reforzado el intercambio de información entre todos los actores y aquí hemos visto importantes progresos.
Por otra parte, hemos propuesto nuevos sistemas de información. La presidencia rotatoria de la UE y el Parlamento Europeo pronto concluirán las negociaciones para aprobar el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS, en su sigla en inglés). Este sistema nos permitirá activar un mecanismo de alerta si alguien pide un visado para viajar por Schengen y tiene algún tipo de antecedente criminal. Finalmente, estamos trabajando en la conexión de todas las bases de datos para asegurar que nuestros sistemas de información se comunican entre ellos y así eliminar los vacíos legales en los que terroristas que, por ejemplo, utilizan varios alias pasen desapercibidos en nuestros sistemas.

¿Estamos, pues, más preparados ahora que hace dos años para evitar atentados terroristas?
Echando la vista atrás estos últimos dos años, nos estamos asegurando que aprendemos de cada ataque para que el éxito que haya podido tener un terrorista en el pasado sea un atentado frustrado en el futuro. Los recientes ataques en Europa tienen muchos puntos en común. Por ejemplo, muchos se prepararon y ejecutar en varios países, algunos de los atacantes eran ciudadanos o residentes europeos que habían viajado a Siria o a Irak, y sólo un pequeño grupo provenía de países terceros. Y casi todos los atacantes habían cruzado las fronteras exteriores de la UE en algún momento antes de sus atentados. En respuesta a ello, hemos endurecido la seguridad en las fronteras exteriores de la UE, con controles sistemáticos para todos. También el registro de datos de pasajeros (PNR, en su sigla en inglés) hará más fácil la detección de movimientos de los terroristas. La información es básica para podernos defender, por eso hemos fortalecido nuestros sistemas de información para conocer quién entra y quién sale de la zona Schengen. A la vez que fortalecemos los controles en las fronteras exteriores y el intercambio de información entre nuestras fuerzas del orden y las agencias de seguridad, también criminalizamos los viajes a Siria y a Irak con intenciones terroristas. También hemos propuesto un endurecimiento en las normas sobre blanqueo de dinero, y ahora les hemos puesto más difícil a los terroristas acceder a las armas más peligrosas y detonadores explosivos. Así que podemos decir que les estamos poniendo muy difícil a los terroristas poder viajar, financiarse y acceder a armas y a explosivos.
«Aquellos que nos quieren causar un daño -y aquí incluyo a terroristas, organizaciones criminales y, en algunos casos, actores estatales y no estatales que buscan socavar nuestras democracias- no entienden de fronteras.»
La cooperación entre países europeos es básica, también con Estados Unidos. ¿Está en contacto con la nueva Administración Trump? ¿Cree que la cooperación continuará siendo la misma?
Las amenazas a la seguridad actualmente son transnacionales, no importan las fronteras y nos afectan a todos por igual como, por ejemplo, la propaganda en la Red de los grupos terroristas, el terrorismo financiero, la ciberseguridad o el tráfico de armas. Por lo tanto, el aislamiento no es una respuesta; tenemos que trabajar conjuntamente. La UE y los Estados Unidos tienen una larga y estrecha relación en materia de seguridad, y seguiremos trabajando juntos. La Comisión Europea ha estado en contacto de forma regular con la nueva Administración. En cuanto a la seguridad, tenemos contactos regulares en contraterrorismo y ciberseguridad, y estamos aumentando el intercambio de información entre nuestras diferentes agencias de seguridad. Enfrentarse a los retos actuales sobre seguridad requiere cooperación internacional para seguir protegiendo a nuestros ciudadanos y contribuir a la paz y la seguridad en el mundo.
¿Cuál cree que debe ser el rol de las redes sociales como Twitter y Facebook en la lucha antiterrorista? ¿Cree que están haciendo suficiente?
En diciembre de 2015, la Comisión lanzó la iniciativa del Foro UE de Internet con la participación de los estados miembros y las compañías más importantes del sector. Esta iniciativa tiene dos objetivos: reducir el acceso a contenidos terroristas por Internet y dar a la sociedad civil más y mejores alternativas en la Red. En cuanto al primer objetivo, Europol cuenta con la Unidad de Notificación de Contenido de Internet que identifica los contenidos terroristas que se encuentran en la Red. Se guardan en una base de datos desarrollada por la industria de Internet y ayuda a que esta propaganda no vuelva a reproducirse en otras plataformas. Aun así, impedir que las personas terminen cayendo en el terrorismo debe ser nuestro principal objetivo. Por ello, debemos dar más herramientas a profesores, agentes de prisiones, trabajadores sociales, etc., para que identifiquen lo antes posible si ven signos de extremismo y asegurar que se puede intervenir y ofrecer ayuda.
También está claro que grupos terroristas como Da’esh (acrónimo de Estado Islámico, en árabe) dedican un gran número de recursos en Internet porque lo ven como un mecanismo ideal para atraer y reclutar a individuos, y dan instrucciones específicas de cómo perpetrar atrocidades contra civiles inocentes. En la Comisión estamos trabajando duramente para que todas estas compañías de Internet, incluidas las redes sociales, estén dispuestas a hacer lo necesario para proteger a sus usuarios, impidiendo que los terroristas se beneficien de estas plataformas.
«Los servicios de seguridad e inteligencia cooperan e intercambian información cada día. Están constantemente trabajando cómo mejorar, porque compartir información de forma adecuada es clave para luchar contra el terrorismo.»
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